Construir una zanja de control en la frontera norte
El gobierno se comprometió a construir una zanja y un sistema de control físico en la frontera norte del país (regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta) para frenar el ingreso irregular de personas y el narcotráfico. El programa original no especificó los kilómetros de extensión ni los plazos de ejecución.
Análisis
¿Por qué no se ha cumplido?
No hay avance material verificable hacia la construcción de la infraestructura prometida. Las medidas legislativas y operativas de control migratorio anunciadas son acciones concretas, pero no constituyen la obra física comprometida. No se han identificado licitaciones en Mercado Público, decretos que ordenen la obra ni partidas presupuestarias específicas destinadas a este proyecto. Una obra de esta magnitud requeriría, en orden secuencial: estudio de factibilidad, evaluación de impacto ambiental (SEIA), licitación pública, adjudicación de contrato e inicio de obras. Ninguna de estas etapas tiene evidencia verificable a la fecha. Los principales obstáculos identificados son: el costo económico de intervenir cientos de kilómetros de frontera desértica y de altiplano; la necesidad de coordinación entre el MOP, el Ministerio de Defensa, el Ministerio del Interior y otros organismos; las consideraciones diplomáticas con los países vecinos; y la tramitación legislativa de las medidas complementarias anunciadas, cuya aprobación no está garantizada.
Evidencias y fuentes
Fuente original de la promesa
Programa de Gobierno 2026-2030, Eje Migración