Presencia militar permanente en la Macrozona Sur
El gobierno se comprometió a establecer presencia militar permanente en la Macrozona Sur —principalmente La Araucanía y la provincia de Arauco en la Región del Biobío— para combatir la violencia rural vinculada al conflicto en esa zona del país.
Análisis
¿Por qué no se ha cumplido?
El componente no cumplido es la institucionalización de la permanencia mediante un marco legal propio. Crear ese marco requeriría una ley que amplíe las atribuciones de las Fuerzas Armadas en materia de seguridad interior, un tema constitucionalmente sensible. Este tipo de reforma enfrenta resistencias desde distintos sectores: parte de la oposición y organizaciones de derechos humanos advierten sobre los riesgos de normalizar la militarización de una zona del país; dentro del propio mundo militar existe reticencia a asumir funciones policiales de largo plazo que no corresponden a su mandato constitucional de defensa exterior; y el gobierno no cuenta con mayoría parlamentaria asegurada para aprobar una reforma de esta envergadura. El gobierno ha optado por la vía pragmática de renovar el estado de excepción, lo que mantiene la presencia operativa pero no cumple la promesa en sus términos literales. Adicionalmente, la violencia rural en la Macrozona Sur responde a causas estructurales —conflicto territorial, crimen organizado, narcotráfico rural— que la sola presencia militar no resuelve, lo que limita la efectividad medible del despliegue.
Evidencias y fuentes
Fuente original de la promesa
Programa de Gobierno 2026-2030, Eje Orden Público